Las declaraciones que realizó el guardaespaldas de Britney Spears durante la batalla legal para obtener la custodia de sus hijos, resultaron determinantes.

Tony Barreto, quien trabajaba bajo las órdenes de la cantante, declaró a la corte que en la residencia de 'La princesa del pop', Sean Preston y Sutton Pierce, eran testigos de abuso de drogas que ponía en riego su seguridad.
El testimonio de Barreto resultó fundamental para que las autoridades decidieran quitar a Spears la custodia legal de sus hijos.
Via: esmas.com






