De forma casi silenciosa, se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos no sólo en Estados Unidos sino alrededor del mundo. Para algunos se trata de una profesión demoniaca. Para otros es un tabú. Pero de lo que no cabe duda es de que cada vez más latinos viven gracias a una industria plagada de prejuicios, pero que ellos consideran tan digna como cualquier otra.
La industria pornográfica mueve, sólo en la Unión Americana, cerca de 13,000 millones de dólares anuales. Desde películas X hasta sitios de internet, pasando por clubes para hombres, revistas y toda una gama de productos creados para dar rienda suelta, sin ningún tipo de complejos, al apetito sexual.
Via: laopinion





