Cuatro delincuentes se rindieron y liberaron a seis rehenes que habían tomado para huir en una ambulancia, tras secuestrar a 30 personas durante más de 29 horas en un banco filial del BBVA español, del centro de Venezuela, informaron autoridades.

La ambulancia fue interceptada por autoridades policiales en una ruta al este de Caracas, luego de una persecución desde la ciudad de Altagtracia de Orituco, 80 km al sur, dijo el gobernador del estado Guárico, donde ocurrió el asalto.
"Llegamos aquí, trancamos la vía y lanzaron las armas al suelo para bajar", dijo vía telefónica el gobernador de Guárico, Eduardo Manuitt, a la televisión estatal VTV, que narró la rendición ocurrida a las 17H40 locales (22H10 GMT).
Las autoridades habían permitido que los asaltantes, jóvenes de unos 20 años, partieran, menos de tres horas antes, en una ambulancia con los seis rehenes que se ofrecieron en forma voluntaria, en una sucursal del Banco Provincial, filial del español BBVA, en Altagracia de Orituco.
La madre, la tía y la suegra del cabecilla de los secuestradores habían quedado en manos de las autoridades como garantía de la integridad de los rehenes.
"Tenemos a los familiares de los delincuentes en nuestras manos, es nuestra garantía. No los vamos a perseguir por cuidar a los rehenes. Esperamos que cumplan el acuerdo", había declarado Manuitt.
"Lo más importante es la vida de los rehenes y es lo que hemos logrado", había agregado Manuitt, calificando de "éxito" la operación de salida de los secuestradores con los seis rehenes en la ambulancia.
Las autoridades habían negociado la salida de los asaltantes con la promesa de no perseguir la ambulancia para resguardar la vida de los retenidos.
El gobernador reveló que poco antes de acordar esa salida, los secuestradores, que tenían armas cortas y granadas, habían amenazado con comenzar a ejecutar a las personas retenidas.
La toma de rehenes había comenzado el lunes por la mañana, cuando una patrulla de policía llegó al banco en momentos en que era asaltado.
Los asaltantes decidieron entonces tomar como rehenes a los clientes y empleados.
Entre los secuestrados dentro del banco había tres niños, un bebé y una mujer con ocho meses de embarazo.
Durante la toma, en las ventanas del banco se podían ver carteles pegados a los cristales que rezaban "Traigan la ambulancia por favor" y "Tenemos hambre, somos seres humanos".
AFP
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