(PD)-. La joven austríaca, que fue secuestrada en 1998 y estuvo más de 8 años retenida, adquirió la vivienda del secuestrador para evitar que sea dañada por vándalos.
“Sé que es grotesco. Tengo que pagar electricidad, agua e impuestos por una casa en la que nunca quise vivir”.
Kampusch, señala la web Infobae, que actualmente tiene 20 años, contó que volvió a visitar el lugar después de escapar.
“Nada es tan amenazador como en aquella época, pero al mismo tiempo, todavía es la casa de los horrores para mí”.
La joven estuvo ocho años presa en un pequeño cuarto sin ventanas, sobre el garaje de la casa del captor, que se suicidó arrojándose a un tren el mismo día en que ella huyó.





