
Hay chicos con aspiraciones y otros -menos- simplemente con aspiradoras, como Kyle Krichbaum, un estadounidense que a sus 12 años ya es dueño de 165 aparatos de este tipo.Mientras todos sus amigos pasan las tardes oprimiendo los botones de sus consolas para videojuegos, el único botón que le gusta oprimir a Kyle es el del encendido de alguna de sus aspiradoras y, a partir de allí, comenzar una ceremoniosa limpieza de ácaros.Su pasión por las aspiradoras no lo abandona en ningún momento, tampoco en la escuela, donde el receso se convierte en una oportunidad de comenzar la danza de la limpieza, siempre y cuando sea acompañado de una aspirador de polvo, como comenta el canal noticioso estadounidense CBS.Y si la mayoría de los niños recuerdan su primer auto a control remoto, Kyle no se puede sacar de la mente cuando recibió su primera aspiradora a los 6 años y desde entonces habla de ellas como un experto en belleza hablaría de una modelo.


















